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Entrar en el proceso

Elegir el propio camino

Hay diversas posibilidades para los que quieren profundizar en la Meditación Acem y ahondar en cómo llevarla a cabo y en la relación entre actitud mental libre y actividad espontánea.

Elige tu propio camino

Hay diversas posibilidades para los que quieren profundizar en la Meditación Acem y ahondar en cómo llevarla a cabo y en la relación entre actitud mental libre y actividad espontánea. Entender la teoría y aclarar los conceptos es una ayuda pero lo esencial es la calidad de la práctica meditativa. Varias actividades de Acem están diseñadas para estimular una mejor práctica y profundización, tanto si sólo se tiene algo de interés como si se quiere trabajar con mayor profundidad en los procesos de la meditación.

El punto de partida para todas las personas es el curso de principiantes de Meditación Acem, después cada una sigue meditando por sí misma. Previsiblemente ya has establecido hábitos de meditación estables, has incorporado los principios más básicos de la práctica, y además has experimentado sus efectos más típicos, relajación, energía, mayor concentración, reducción del estrés, un mejor sueño y mejores relaciones. Estos son los llamados efectos cuantitativos, y son relevantes para el bienestar y el rendimiento en la vida cotidiana.

Un camino de progresión consiste en participar en cursos intensivos Acem de varios días. Como vamos a comentar más adelante, se distinguen cuatro niveles de puede pasar. El curso de principiantes a veces incluye una meditación larga, pero la mejor arena para las meditaciones largas es un curso intensivo de varios días. Muchas personas que meditan aprovechan para participar en uno de estos cursos, una o varias veces al año, especialmente cuando sienten la necesidad de recuperarse para afrontar y manejar los retos de la existencia, o para eliminar los residuos de las tareas agotadoras, o de relaciones difíciles.

Razones para asistir son: querer profundizar en la meditación o en el trabajo personal con uno mismo, y querer avanzar en el proceso meditativo y de autoconocimiento.

Otro camino se orienta hacia profundizar en la comprensión de los conceptos básicos de la psicología de la meditación, tanto a nivel teórico como práctico, mediante grupos de estudio, cursillos temáticos, charlas y seminarios. El curso M1 proporciona las bases para una práctica meditativa mejorada y una mayor comprensión del proceso meditativo. Después se puede continuar con el M2 o con cursillos temáticos, o bien participar en un grupo de orientación con reuniones regulares. Quizá, tarde o temprano, se quieran probar todas las alternativas.

Un tercer camino es combinar la meditación con el y lo predispone a la apertura y la profundización meditativa. En la mayoría de los cursos intensivos de varios días se ofrecen clases de yoga sencillo, y se recomienda reservar un tiempo para estos ejercicios, pues ayudan no sólo a meditar mejor, sino también a superar los retos mayores de la práctica meditativa. Existe multitud de formas de yoga. El más compatible con la Meditación Acem es el Integración de cuerpo, respiración y mente. Dyade Press.) Si sigue alguno de los caminos arriba indicados, aprenderá gradualmente a manejar los desafíos clave del proceso meditativo. No es necesario elegir una de las alternativas de forma exclusiva. Se puede perfectamente seguir varias en paralelo o cambiar entre ellas.

La Meditación Acem tiene efectos cualitativos. Amplia las condiciones para la experiencia, el conocimiento y la acción, ligadas a una modificación de las autoimágenes y los patrones personales profundos. El tímido puede con el tiempo volverse menos tímido, el temperamental menos influido por sus emociones, el competitivo menos caracterizado por la necesidad de siempre ganar, etc. Para obtener resultados cualitativos uno tiene que aprender a manejar la gran cantidad de desafíos complejos relacionados con la actualización (ver capítulo con ese nombre, página 125. Esto incluye manejar los efectos paradójicos, la resistencia y los metapensamientos. Puede parecer extraño, quizás incluso nos confunda, el que la meditación correcta implica una tendencia hacia la concentración y hacia desviaciones en la práctica meditativa, o dicho de otro modo, que la meditación correcta acarrea problemas en la ejecución de dicha meditación, aunque evidentemente a un nivel más profundo. Debemos tener en cuenta que son desafíos de crecimiento; nos ofrecen oportunidades especiales para avanzar. La actualización de aspectos no resueltos de la personalidad clarifica las limitaciones de la libertad mental. Al mismo tiempo la actualización nos abre hacia el cambio en esos precisos aspectos de uno mismo.

Para la actualización, con sus paradojas de concentración, resistencia, metapensamientos y otros temas similares, no se encuentra una solución de una vez para siempre.

Vuelve en nuevas formas, rara vez exactamente iguales.

Las posibilidades estructuradas más importantes para desarrollar tu propia meditación se resumen brevemente abajo. Salvo los cursos de principiantes y de comunicación, todo lo demás presupone que has aprendido Meditación Acem con anterioridad.

1. Curso de principiantes, incluye reuniones de grupo, práctica personal, y una meditación larga (a veces en España).

2. Grupos de estudio o cursos temáticos M1, M2, o sobre diferentes temas según las preferencias de cada uno, en algunos casos hay archivos de audio disponibles.

3. Meditaciones más largas, organizadas por los centros Acem, que duran 1,5 – 2 horas.

4. Meditaciones largas de todavía mayor duración, durante los cursos intensivos y los cursos drop-in (dejarse caer): Cursos intensivos ordinarios, de profundización, o cursos avanzados de profundización.

Después del curso de Meditación Acem para principiantes se puede participar en diferentes grupos de estudio sobre la psicología de la meditación. También se puede participar en un grupo de orientación, donde los participantes se reúnen de vez en cuando para discutir su práctica de meditación.

Orientación en la meditación

Acem ha desarrollado diferentes tipos de orientación meditativa para individuos y grupos. Todos se basan en los conceptos básicos de la práctica meditativa y en la comprensión del proceso. La intención de la orientación es ayudar al meditador a desarrollar su práctica de meditación, tanto si es principiante como si es poco experimentado o más experimentado. Incluso si no tiene dudas ni problemas relacionados con la práctica, es recomendable una orientación de vez en cuando. Esto aumenta la comprensión de diversos aspectos de la práctica y de sus procesos, y contribuye a ver más claro el paralelismo entre quienes somos en la meditación y en la vida fuera de la meditación.

Mientras la psicología de la meditación cubre los aspectos generales de la Meditación Acem, la orientación puede clarificar de forma individual el punto de partida y los desafíos relacionados con la práctica y el proceso.

El instructor no da muchas respuestas o consejos, pero a menudo plantea preguntas que estimulan la reflexión acerca de como uno medita y en qué punto está del proceso. El instructor en algunos casos le recomienda al meditador leer un texto, escuchar un audio, participar en un determinado curso temático o grupo de estudio por sus previsibles beneficios, o acudir a meditaciones largas o a un curso intensivo de varios días. El propósito en todos los casos es contribuir a que tome una mayor conciencia de los aspectos no identificados de su meditación, y que encuentre nuevas soluciones a los dilemas y desafíos de esta.

Participar durante cierto tiempo en un curso temático o un grupo de orientación te brinda la ocasión de reflexionar regularmente sobre tu meditación. Esto esclarece aspectos sutiles de la ejecución de la meditación y de los procesos iniciados. Así tendrás una visión más amplia de De vez en cuando es útil un poco de ayuda para avanzar.

La orientación de meditación nos da la posibilidad de reflexionar sobre la ejecución y el proceso de meditación, y quizá meditar con un mejor rendimiento después del diálogo acerca de la meditación.

tus propios procesos y del de los demás. Además, muchos piensan que escuchar las experiencias meditativas de otros enriquece su propia comprensión y ejecución de la meditación. Como alternativa a los cursos intensivos de varios días, a los grupos de estudio y de orientación, puedes pedir una cita para una orientación individual contactando con un instructor o con tu centro Acem.

Importancia del diálogo

En los periodos que plantean diversos desafíos meditativos, a la mayoría les resulta útil comentar sus experiencias meditativas, sus dudas, sus pensamientos y reparos con un instructor cualificado. Este diálogo puede contribuir a modificar una comprensión distorsionada de lo que pasa, y obtener un mejor entendimiento de los temas actualizados.

En el curso de principiantes el instructor da los consejos necesarios para comenzar con la práctica. Los desafíos mayores suelen aparecer un tiempo después de haber terminado dicho curso. Uno es entonces dejado a su aire. La orientación ayuda a mantener la motivación, a comprender más el proceso y a evitar deviaciones accidentales en la ejecución de la meditación. El meditador a menudo no ve cuáles son los desafíos, ni sabe como manejarlos. La orientación de meditación puede evitar que la ejecución se vuelva rutinaria, y que se practique de manera “ciega” con una ejecución desviada. Las preguntas, incertidumbres y dudas sobre la propia meditación se deben discutir en la orientación, bien individual, bien en grupo, o bien en los seminarios.

¿Experiencia correcta o ejecución correcta?

Tal y como hemos descrito en otro capítulo, en la página 125, la práctica regular de la Meditación Acem inicia un proceso de actualización de los patrones profundos de reacción, a menudo inconscientes. Estos procesos de cambio pueden conllevar algo de resistencia, malestar (efectos paradójicos), falta de actitud mental libre (paradoja de concentración), evaluaciones autocríticas (meta-pensamientos), etc. Son procesos importantes. Su naturaleza compleja hace que desgraciadamente muchos dejen de meditar, pero si se tratasen de manera correcta, sin interrumpir la regularidad y mediante un diálogo clarificador, aportarían cambios liberadores en la personalidad y en la vida diaria. Conceptos asimilables a la “actualización” están ausentes en la mayoría de las tradiciones meditativas. Se debe sobre todo a que solo algunas técnicas de meditación profundizan lo suficiente como para ser capaces de iniciar tales procesos de cambio.

Ciertos grupos de inclinación budista ofrecen cursos de varios días donde se le recomienda al participante un silencio absoluto, y poco o ningún diálogo sobre las experiencias de la meditación. El silencio tiene valor, especialmente si lo comparamos con la charla vacía. La finalidad del silencio absoluto es evitar la posibilidad de utilizar la charla como defensa psicológica, aunque no es evidente que este silencio tenga realmente el efecto deseado. La ausencia de diálogo puede dificultar la comprensión de la confusión en la meditación o en la vida.

Algunas escuelas de meditación ofrecen una orientación, pero es bastante mecánica y sigue una receta definida, donde el instructor elige respuestas de una lista de alternativas o comentarios ya preestablecidos. Este tipo de orientación ayuda a aclarar los principios básicos, pero apenas contribuye a una comprensión y un proceso más profundos.

En otras escuelas de meditación, el diálogo sobre la meditación es solamente un modo de averiguar si el meditador tiene las experiencias, emociones, visiones o estados mentales correctos, y por tanto sirve para controlar si este ha alcanzado los objetivos de experiencias concretas de su método de meditación. Estas escuelas de meditación fácilmente alientan, incluso hipnotizan, hasta que uno se imagina haber visto “la luz”, o haber experimentado determinados estados mentales interiores.

Aunque no dudamos de las experiencias, nos preguntamos sin embargo cual es su significado y su sentido en la vida diaria del ser humano. En Acem no damos mucha importancia al contenido experimentado en la meditación, insistimos mucho más en la ejecución, en lo que el meditador hace cuando está meditando. Esto se considera más importante que la experiencia. La perspectiva de Acem es que los efectos de una buena meditación se mostrarán también en la vida fuera de la meditación, en el día a día, tanto en el trabajo como en las relaciones y en la calidad de vida, y no exclusivamente durante la meditación a modo de experiencias o estados mentales particulares.

¿De qué hablar?

Cuando uno conoce los principios básicos de la Meditación Acem, la orientación no se enfoca tanto en informar, aconsejar y corregir, sino más bien en investigar los aspectos del proceso meditativo. Una vez terminada la fase de principiante, si aparecen dudas o problemas, suele ser porque el meditador ha activado partes de la mente donde se manifiestan manchas ciegas; la situación interior no se ve clara. Para salir de esta confusión uno puede seguir un camino largo en soledad, o uno más corto a través de la orientación. La orientación ahorra tiempo en el proceso. Las consideraciones y preguntas del instructor hacen que el meditador reflexione sobre aspectos de su ejecución que son inconscientes. Así la orientación puede ser un viaje fascinante, tanto para el meditador como para el instructor. Tienen un proyecto en común, que consiste en averiguar como el meditador puede sacar más provecho de su meditación y avanzar más.

¿De qué hablar en la orientación? La respuesta sencilla es: de lo que en ese momento ocupa más tu atención en la meditación, tanto si lo consideras importante como si no. Puedes discutir hábitos de meditación, tu ejecución de la meditación (orientación técnica) o tus dudas, tu resistencia, metapensamientos, fragmentos o temas de vida que aparecen. Esto último es especialmente importante en relación con las meditaciones largas de los cursos intensivos de varios días (orientación de proceso), aunque también lo es en la orientación en otras ocasiones.

Lo que el meditador decide comentar no está desprovisto de importancia, aunque su punto de partida pueda parecer trivial o elegido al azar. Se demuestra a menudo que el punto de partida está en la periferia del reto real. El instructor suele “pasarle la pelota” al meditador, para que hable desde su propia experiencia. Puede ser algo que el meditador cuestiona, algo de lo que no está seguro, algún dilema o problema, o lo que llena la meditación en ese momento. Al principio puede parecer una cosa intrascendente, pero a medida que prosigue el diálogo, se descubre que las asociaciones de pensamientos nos llevan a temas importantes, que a su vez nos abren hacia una mayor perspicacia y un avance en la meditación.

Un problema de meditación lo ve y lo experimenta una mente que no ve soluciones, sino no sería un problema.

Un problema de meditación conlleva una perspectiva limitada. Se debe entonces cambiar de algún modo esa perspectiva para acceder a nuevas posibilidades. La percepción del problema se basa en determinados supuestos.

El instructor puede ir poco a poco delimitando cuales son las asunciones limitantes; y estas pasar a ser motivo de reflexión, diálogo y clarificación.

Lo más importante es hacerse más consciente de los desafíos de la meditación y tal vez redefinirlos. Cuando se practica regularmente la meditación, se inician procesos cuyo horizonte de tiempo es largo. Algunos retos o problemas se resuelven de manera rápida y fácil. Otros necesitan más tiempo y varias vueltas, cada vez desde un ángulo algo diferente y con otros matices. Los temas recurrentes de la meditación a menudo están relacionados con las estructuras más grandes y centrales de la personalidad, y se precisa de tiempo para procesarlas, tanto ellas como sus múltiples ramificaciones.

Hábitos de meditación

Si uno medita irregularmente, puede eventualmente comentar sus hábitos de meditación en la orientación. El fin de discutir la irregularidad no es la de convencer al meditador de que debe establecer mejores costumbres de meditación, sino más bien de averiguar las razones psicológicas y prácticas por las cuales le resulta difícil meditar diariamente.

Lo primero que se debe esclarecer es la motivación.

No todo el mundo quiere meditar regularmente. Algunos quieren utilizar la técnica de forma ocasional para manejar el estrés, cuando sienten la necesidad. Otros han aprendido a meditar por presión de su pareja, de sus amigos o su familia. Tal vez quieran meditar solamente de vez en cuando.

Algunos, muy pocos, se sienten emocionalmente abrumados por lo que las medias horas de meditación despierta en ellos; sienten ansiedad hacia la meditación y la evitan. En la mayoría de casos reducir el tiempo de meditación diaria a 10, 15 o 20 minutos soluciona el problema.

La intención de la orientación es la de establecer una práctica que se corresponda con los deseos, intereses y necesidades del meditador. Tal vez quiera meditar regularmente, pero le resulte difícil hacerlo. En los hábitos de meditación influyen factores externos. La mayoría de la gente en la sociedad moderna tiene una agenda llena, donde deben caber la vida profesional, la familia, las tareas de casa y el tiempo libre. A veces afecta los hábitos de meditación una crisis en la familia, con los amigos, o en el trabajo, o relacionada con la economía u otros asuntos.

Para algunos el problema está en encontrar un sitio adecuado para meditar. Tal vez sus condiciones de vivienda no les proporcionan suficiente calma, espacio y aislamiento para meditar. Algunos meditan en el trabajo antes de irse a casa. Otros meditan en el tren o en el autobús.

Cuando la irregularidad se relaciona con la actualización y forma parte de una resistencia no reconocida, es menos evidente. La actualización afecta tanto a los hábitos de meditación como a su contenido y su ejecución. Aunque uno no sienta la resistencia, esta contribuye inconscientemente a acortar el tiempo de meditación, o a olvidar completamente de meditar. Otros entran en desviaciones de la ejecución y empiezan a meditar de una manera parcialmente errónea. La orientación ayuda a ver que estos cambios indican que algo se está moviendo, en vez de ser solo problemas o malas costumbres. Al igual que la actualización puede hacer que uno se aleje de la meditación y de la regularidad, el descubrir las fuerzas subyacentes puede hacer mas fácil el mantener hábitos de meditación regulares.

Orientación técnica

Un tema importante en la orientación de la meditación está relacionado con la instrucción básica. Aplicar sus principios no siempre es tan evidente como parece. Tanto los principiantes como los meditadores experimentados pueden tener la necesidad de clarificar lo que significa realmente seguir la instrucción básica ante diferentes condiciones internas.

En la orientación, el meditador suele empezar relatando lo que experimenta en la meditación en vez de hablar de los dilemas o de los problemas que afronta en la meditación. Es más fácil contar lo que “pasa” que lo que se “hace” en la meditación, por ejemplo, que la sensación agradable que esperamos no siempre está, que la inquietud puede haber tomado el relevo, que, tal vez, los pensamientos son abrumadores, que el sonido de meditación desaparece deprisa, o cosas por el estilo.

Lo que la persona que medita siente o experimenta durante las meditaciones cotidianas es mucho menos importante que su forma de manejar la inquietud, las emociones, los pensamientos y las imágenes. El instructor puede hacer preguntas que cambian el enfoque de la experiencia en sí a su ejecución, de la actividad espontánea a la actividad voluntaria, es decir, a lo que la persona realmente hace en la meditación, preguntando, por ejemplo: “¿Cuando te sientes inquieto, cómo repites el sonido de meditación?” Dado que la persona meditadora puede estar influida por zonas grises de su conciencia, no siempre resulta fácil averiguar estos problemas por uno mismo. Tal vez el meditador descubre que repite el sonido de meditación con una fuerza innecesaria para evitar sentir malestar o involucrarse en los pensamientos y emociones actualizados de sus actividades espontáneas. O, que se mantiene alejado de la inquietud porque piensa que no tiene lugar en una meditación relajada, buena. Sabe que esta inquietud no es compatible con una repetición del sonido sin esfuerzo, pero percibe, en su zona ciega, que no hay otra alternativa que concentrarse “un poco” para poder volver a una meditación satisfactoria. Por supuesto esto está mal, pero es una “solución” a la que muchos meditadores recurren.

Cuando se comprende que los desafíos de la meditación no están en lo que se experimenta y, por tanto, no están en el contenido, sino en su propia contribución y en cómo se relaciona la persona que medita con ello, es más fácil cambiar de una actitud pasiva a una actitud activa en la ejecución de la meditación.

Orientación de proceso

En los cursos intensivos de Meditación Acem, en los que se medita durante varias horas en días consecutivos, cambia el carácter de la actividad espontánea. Las meditaciones largas aumentan la presión de actualización y parte del contenido de la meditación adquiere un mayor significado. Esto se aprovecha en lo que llamamos la orientación de proceso. En los grupos de orientación se invita a hablar de los fragmentos que aparecen, lo que conlleva a una convergencia más rápida, aunque siempre gradual, hacia los temas más básicos de la vida. Se pueden desarrollar los temas mediante el diálogo en el grupo de proceso, lo que amplificará, después, su actualización y el procesamiento en las siguientes meditaciones largas. En los cursos intensivos, además de comentar la ejecución de la meditación, también se debe hablar de los aspectos del contenido de la meditación. Esto no se aplica de la misma manera a las meditaciones diarias.

Llevar a cabo meditaciones largas durante varios días consecutivos aproxima el material del inconsciente a la consciencia. En el diálogo sobre el contenido de sus claramente determinados aspectos de sus temas existenciales para luego seguir trabajando con ellos, dentro y fuera de la meditación. Cuando le ponemos palabras a los pensamientos vagos, imprecisos, los temas se vuelven más claros para la parte lógica de nuestra mente. Durante la meditación, con frecuencia, los pensamientos parecen erráticos y sin importancia, y se olvidan fácilmente, casi como los sueños de la noche. A no ser que los reavivemos, por ejemplo mediante una orientación de proceso, desaparecerán rápidamente. Sin embargo, si compartes tus pensamientos con otros puedes descubrir enlaces entre los fragmentos que inicialmente parecían no tener ninguna conexión interna. A partir de unos fragmentos caóticos aparecen, gradualmente, temas de vida más amplios.

Por ejemplo, en un curso intensivo de varios días, un participante comentaba sus pensamientos dispersos durante la meditación larga de ese día, entre ellos, que el sonido era poco claro, que sentía que no ponía suficiente atención en su repetición y que el instructor le criticaría por ello. Otro pensamiento trataba de una chica que conocía de la escuela secundaria y le atraía pero no se atrevía a acercarse a ella por miedo a ser rechazado. Un tercer pensamiento trataba de su trabajo, recientemente su jefe le había comentado que no chequeaba sus decisiones lo suficiente con sus superiores antes de actuar, lo que le generaba errores innecesarios, malentendidos y la necesidad de repetir el trabajo.

Superficialmente no había ninguna conexión entre esos pensamientos, pero todos trataban de sus relaciones con los demás, en las que ellos eran superiores y él inferior. Además, todos los episodios contenían una emoción común, acogía el parecer de los demás acerca de lo “estúpido” que era él mismo: en su relación con el instructor de meditación, en su relación con la chica y en su relación con su jefe en el trabajo. También se veía más claro cómo en otros contextos, cuando tenía miedo de ser rechazado o criticado, se inhibía o evitaba la situación. Actuaba, por tanto, en base a sus propias suposiciones en lugar de comprobar lo que realmente opinaban los demás. El tema resurgió de diferentes formas a lo largo de varias meditaciones largas, y el participante utilizó activamente los grupos de orientación para compartir sus pensamientos, emociones y asociaciones. Poco a poco se dio cuenta de lo mucho que le dominaba su ansiedad frente a los pensamientos críticos de los demás. Gradualmente se volvió más seguro de sí mismo y comenzó a tomar más iniciativas en aquellas situaciones donde antes se alejaba y se inhibía y que le causaban mucho dolor y soledad.

Este ejemplo ilustra cómo diferentes piezas del contenido de los pensamientos pueden tener en común un determinado punto de partida psicológico. Caer en la cuenta de las conexiones entre esos fragmentos de la meditación no siempre es fácil. La orientación de proceso tiene por objetivo ayudar a la persona que medita a encontrar la conexión entre su vida y la meditación para, gradualmente, modificar los patrones que le limitan. En la orientación de proceso se combina el procesamiento meditativo con el procesamiento verbal e interpersonal de los temas que se van actualizando.

En principio, hay tres formas básicas de procesamiento que, de hecho, interrelacionan en los cursos intensivos Acem de varios días de duración: el procesamiento meditativo durante la meditación, el procesamiento verbal en los grupos de orientación y el procesamiento físico mediante el yoga meditativo y el body feeling (sentir el cuerpo). De los tres, el fundamental es el procesamiento meditativo mientras que los otros dos dan continuidad y dilatan la digestión del material actualizado.

Orientación individual y orientación en grupo

La orientación meditativa se puede hacer individualmente o en grupo, ambas tienen sus ventajas y sus limitaciones.

Si la persona que medita desea una orientación individual debe contactar con un centro Acem o con un instructor experimentado para concertar una cita.

La orientación individual suele durar de 30 a 45 minutos y se puede centrar en los hábitos de meditación, en la ejecución de la meditación, o en ambos aspectos.

Otras veces se enfoca en la instrucción básica o en el contenido; también se puede profundizar en los temas psicológicos relevantes que se abordan durante la meditación o en la orientación de proceso. El tiempo convenido para la orientación individual se dedica a la meditación de la persona practicante. Algunas sienten que les resulta difícil comentar temas personales en un grupo. Sin embargo, si superan esa resistencia, compartir las experiencias de meditación con un grupo puede ser satisfactorio, tanto para el que se expresa como para los que le escuchan. Con frecuencia los grupos aportan un acercamiento de mayor riqueza, por sus variadas perspectivas, y contribuyen a construir un entendimiento más amplio de la meditación.

La orientación en grupo se ofrece siempre después de las meditaciones largas. Tras una meditación larga, en un centro Acem, la orientación suele durar de 30 a 45 minutos, mientras que en los cursos intensivos de varios días las reuniones son más largas, y duran de una a dos horas. En los grupos de orientación se desarrolla un proceso de grupo valioso y seguro. Los participantes sacan temas que, a menudo, resultan sugerentes a los demás y estimulan la reflexión sobre sus propios temas. Cuando cada uno habla de lo suyo, otras personas pueden reconocerse y participar en el tema en base a sus propias experiencias de vida y de meditación. Cada participante tiene la posibilidad de reflexionar sobre sus temas personales sin que le atañan en exceso las reacciones de los demás. En los grupos de orientación se estimula menos la interacción entre los participantes que en los grupos de comunicación y en otras actividades de psicología de grupos de Acem.

Cursos de comunicación interpersonal – procesamiento verbal

En el rendimiento que se logra de la orientación meditativa influye, hasta cierto punto, la capacidad de expresarse de manera introspectiva sobre temas existenciales y psicológicos. Esto se aplica, especialmente, a la orientación de proceso durante los cursos de profundización de varios días. Para desarrollar la capacidad introspectiva es útil participar en un curso de comunicación, que además contribuye a sacarle más provecho a la meditación. La formación en comunicación interpersonal también es importante para lidiar con los retos interpersonales, que se nos presentan en el trabajo y en el tiempo libre, como líder, empleado, amigo o miembro de una familia. Los cursos de comunicación interpersonal se suelen organizar una vez al año y duran una semana larga, de sábado al domingo siguiente. Su finalidad es la de estimular el procesamiento verbal sobre los temas de la vida y los patrones de conducta, personales y de los demás. Esta formación desarrolla, en cierta medida, la capacidad de percibir los mensajes no-verbales de la interacción entre las personas.

Los cursos de comunicación interpersonal no contienen prácticamente ninguna enseñanza formal, consisten en un aprendizaje interactivo en grupos que está basado en experiencias. Los cursos tienen un programa apretado desde la mañana a la noche, por lo que no se debe pensar en tareas diferentes fuera del curso.

En los cursos de comunicación interpersonal los participantes tienen amplias posibilidades de trabajar consigo mismo y con otros, en diferentes situaciones de grupo, tanto abiertas como estructuradas, con o sin líderes. Los cursos son intensos y desafiantes, pero también educativos y estimulantes. Y se puede participar en un curso de comunicación interpersonal sin haber aprendido la Meditación Acem. La participación presupone estar presente desde el inicio del curso hasta su fin, además de una voluntad de trabajar con otros sobre los patrones de conducta y las maneras de ser personales. Para obtener el máximo beneficio en cuanto a la adquisición de destrezas en las relaciones interpersonales, la experiencia indica que se debe participar en tres o mas ocasiones en cursos de comunicación.

Meditación y vida

Cuando la orientación te muestra que tienes cierta desviación en la ejecución de la meditación, la siguiente pregunta sería ¿Por qué he llegado a esto?, ¿cuáles son las razones internas, quizás inconscientes o medio conscientes, de actuar así? Por ejemplo, ¿por qué se ha vuelto tan importante mantener alejados los pensamientos espontáneos que hace que yo ponga más esfuerzo en la repetición del sonido, o que repita el sonido de meditación muy alto dentro de mí? Muchas veces la respuesta está en que las actividades espontáneas traen consigo emociones, pensamientos, que preferimos que se mantengan alejados.

Básicamente, el modo de ejecutar la meditación refleja el modo de manejar los desafíos existenciales en la vida.

Cuando una persona se esfuerza en evitar ciertos pensamientos o emociones en la meditación, frecuentemente descubre que hace lo mismo en la vida. Cuando uno está anclado en una manera idealizada de repetir el sonido, la razón puede ser que es perfeccionista o que tiene una tendencia exagerada a la autocritica y una baja autoestima e intenta evitarlas por medio de un perfeccionismo exagerado. La Meditación Acem permite, entre otras cosas, trabajar con estos rasgos de personalidad. Todos los cambios en la personalidad y en la conducta se desarrollan lenta, gradual y sutilmente.

El fin de la orientación es ayudar a la persona que medita a meditar mejor y, por tanto, llegar a un abanico más rico de opciones en su vida y en su día a día. La orientación de la meditación también contribuye a meditar más regularmente. El diálogo en la orientación puede tratar de la irregularidad, de los retos en la meditación, de la resistencia y de los metapensamientos, es decir, de los temas de la vida que se están actualizando y que necesitan un procesamiento antes de que el cambio sea posible. El fin es hacer accesibles más recursos propios de la mente para obtener una mejor vida cotidiana.

Este libro existe en varios idiomas: noruego, sueco, danés, inglés, holandés, chino y español. Sitúa el método en un marco psicológico, cultural, histórico y científico. El enfoque de Acem, con “los pies en la tierra”, se basa en medio siglo de amplias experiencias sistematizadas.

intensivos

Definición

Cuando una meditación dura más de una hora se le llama meditación larga y una meditación larga siempre debe ir seguida de una orientación.

¿Dónde y con qué frecuencia?

Las meditaciones largas se organizan periódicamente en la mayoría de los centros Acem y además, son la actividad principal en los cursos intensivos de varios días de duración. Acem recomienda participar en una meditación larga de vez en cuando; por ejemplo, una vez al mes durante los meses activos del año, es decir, en otoño, invierno y primavera. No se debe meditar sólo más de una hora, y no porque sea peligroso sino porque la experiencia demuestra que puede resultar negativo para el proceso y los resultados si, en la misma sesión, no se dispone de orientación.

Efecto de una meditación larga

Si cuando ejecutamos la meditación algo no es como debiera ser, ese algo suele mostrarse con mas claridad en una meditación larga. Si la desviación es menor, tal vez no se haga visible en las meditaciones diarias de media hora, pero cuanto más dure la meditación, más evidente será dicha desviación. Esto tiene, al menos, tres consecuencias: 1. El meditador durante las meditaciones largas, a veces, sin apenas darse cuenta, modifica su ejecución en la dirección correcta y medita mejor en ese momento y también en lo sucesivo. Tales casos suelen ser desviaciones menores.

2. En otras ocasiones las meditaciones largas muestran con mayor claridad desviaciones importantes en la ejecución, que se pueden desvelar más fácilmente en la orientación posterior. Cuando la persona que medita, como resultado de la actualización, modifica la ejecución en una dirección errónea, la orientación posterior puede ayudar a corregirla.

3. Si, por el contrario, se practican meditaciones largas sólo y sin orientación, una meditación errónea resultará en el mejor de los casos, en cierta relajación. La desviación en la ejecución se puede convertir en un hábito establecido y percibirse como algo que está bien: “Lo hago a mi manera”.

Las meditaciones largas, de forma directa o indirecta, facilitan caer en la cuenta y efectuar correcciones importantes en la ejecución con lo que incrementan el aprovechamiento de la meditación. Las meditaciones largas tienen efectos favorables para el cuerpo y la mente, para la salud y la personalidad. Todos los efectos del proceso se amplifican durante las meditaciones largas; se activan, en mayor grado, los temas psicológicos no resueltos, los residuos o los recursos no utilizados de los niveles fundamentales de la psique. Los cambios son graduales y tienen lugar en pequeños pasos. El inicio del cambio acontece durante la meditación en sí, y de allí se despliega a las facetas externas de la existencia.

Este libro proporciona información práctica y útil para el que quiera saber cómo adaptarse mejor a las meditaciones largas durante los cursos intensivos Acem de varios días. El libro trata, entre otros temas, de los periodos de silencio y nos da consejos sobre el dormir y el ritmo de sueño, la dieta y el ejercicio. Además, describe el «body feeling» (sentir el cuerpo), una técnica que puede ser útil durante las meditaciones largas cuando la resistencia y la inquietud marcan la meditación.

Cuando una persona durante un curso intensivo de varios días es capaz de meditar con cierta facilidad y sin interrupción durante 3, 4 horas o más, es un buen indicador de que medita de forma técnicamente correcta. Aunque, no necesariamente todos los aspectos de la ejecución de la meditación se corrigen con meditaciones de esa duración. El diálogo y la reflexión sobre la propia meditación son elementos necesarios para enmendar ciertos aspectos de la meditación. Por estas razones insistimos en que meditación larga y orientación se refuerzan de manera mutua y se deben enlazar.

El libro Meditaciones largas: Guía práctica de cursos intensivos Acem (Dyade Press), contiene información detallada que ayuda a prepararse sobre como adaptarse a las meditaciones largas para un aprovechamiento óptimo, especialmente en los cursos intensivos de varios días.

La calidad de la meditación

El estrés y las tensiones, que no suelen alcanzar la superficie de la conciencia en las medias horas diarias, logran más fácilmente su procesamiento en las meditaciones largas, que representan una fuente importante, y más profunda, de reducción de estrés, desarrollo personal y reconciliación. Las meditaciones largas abren posibilidades existenciales que de otro modo quizá no se alcanzarían y, además, mejoran la capacidad de establecer una actitud libre cada vez en niveles nuevos y bajo condiciones interiores cambiantes.

Realizadas las meditaciones largas se debe hablar de las experiencias de meditación tras un tiempo relativamente corto, en cualquier caso en el mismo día, con preferencia en un grupo con un instructor cualificado, o bien de forma individual. Aquello nuevo en la conciencia en busca de apoyo es, a menudo, inicialmente vago y poco específico. Por tanto, es más fácil perderlo cuanto más tiempo pasa. Tras solo un día y una noche algunos matices importantes ya han desaparecido del campo de las asociaciones y de la memoria. Por esta razón es importante que haya una proximidad de tiempo entre la meditación larga y la orientación, a fin de aprovechar el potencial de la transitoria proximidad a las asociaciones.

Como, con frecuencia, lo nuevo se relaciona con procesos inconscientes, la persona que medita no sabe muy bien qué es lo más significativo de su meditación. Por lo tanto, debe hablar de su meditación desde el punto de partida de lo que la mente le trae, tanto si le parece trivial, poco interesante o periférico. Los temas que se han activado no se muestran con claridad y deben procesarse gradualmente. En esta tarea es útil saber que lo que cada uno comparte tiene una proximidad, o propensión asociativa, con sus patrones y estructuras subyacentes que permanecen inconscientes. Una búsqueda de asociaciones, es decir, sin una finalidad demasiado dirigida, a partir de las impresiones y contenidos de la meditación puede, gradualmente, conducir a descubrimientos psicológicos liberadores sobre los temas significativos subyacentes.

La orientación de la meditación en el mismo día facilita la comprensión de los nuevos retos y desafíos en la ejecución de la meditación. Poco a poco se pueden ver los patrones subyacentes, las confusiones y los temas psicológicos no resueltos, las resistencias y los residuos de la vida, que influyen en la ejecución y que dan forma a las actividades espontáneas durante la meditación.

Beneficio en la vida diaria

Cuando en la vida diaria se soporta mucho estrés y se siente la necesidad de reducirlo, a menudo, una meditación larga es muy útil para alcanzar mayor equilibrio. Las meditaciones diarias mejoran después de una meditación larga y nos dan más fuerza para gestionar los desafíos cotidianos, para mejorar la regulación de las emociones y los pensamientos y, además, nos aportan mayor capacidad para concentrarnos y esforzarnos y, también, para reconciliarnos y adaptarnos. Las meditaciones largas contribuyen en aportarnos más energía para el trabajo y las relaciones, y favorecen un desarrollo más rápido de la personalidad en las áreas que se activan. La regla principal es que cuanto más larga sea la meditación, más profundos son los procesos que se inician. Y, añadimos, que la cualidad de la actitud libre determina cuales son los niveles psicológicos y existenciales que se mueven durante la meditación.

cuatro niveles según su duración Además de la calidad en la ejecución de la meditación, hay dos condiciones estructurales externas que refuerzan el efecto de las meditaciones largas: la duración de la meditación y el número de días consecutivos en los que se medita. En resumen, cuantas más meditaciones largas, más esenciales son los niveles que se activan en relación con los temas de la vida y de la personalidad.

En cuanto a las meditaciones largas en sí mismas, diferenciamos varios niveles según la duración de la meditación y aquello que se activa en ella. El primer salto de nivel se da entre las meditaciones diarias y las meditaciones largas, es decir, cuando la meditación dura más de una hora. El segundo nivel corresponde a las meditaciones que duran de 3 a 4 horas continuas y se pasa al siguiente nivel cuando se medita de 5 a 6 horas consecutivas.

El último nivel se alcanza con las meditaciones que se alargan durante un día y la noche subsiguiente.

Además, cuantas más meditaciones largas se hagan en días consecutivos, más intenso es su efecto en todos los aspectos de cada meditación. Desde una perspectiva a corto plazo la persona apenas lo percibe, pero desde una perspectiva más amplia los procesos de la meditación se perfilan con mayor claridad. Cuando practicamos meditaciones largas durante varios días consecutivos, algunas se perciben como buenas y profundas mientras que otras pueden venir marcadas por la resistencia y los esfuerzos.

Desde la perspectiva de proceso ambas son necesarias, aunque se olvida fácilmente cuando estamos sentados meditando. Estos aspectos enfatizan, una vez más, la importancia de no asociar las “buenas experiencias” como aquello que caracteriza a una meditación significativa. Es mucho más importante tener un buen proceso que buenas experiencias. Esta clasificación en niveles de acuerdo a los efectos de las meditaciones largas está basada en la experiencia.

Primer nivel: más de 1 hora Los centros Acem ofrecen esta posibilidad. Frecuentemente son meditaciones en grupo y todos los participantes meditan sentados en silla en la misma sala.

Requisitos: Se tiene que haber aprendido la Meditación Acem. La meditación regular y diaria, aunque no es una necesidad, es una ventaja.

Segundo nivel: más de 3 horas (cursos intensivos ordinarios) Las meditaciones largas de segundo nivel se practican en los cursos drop-in (dejarse caer), en los cursos intensivos de un fin de semana, y los de una semana denominados cursos intensivos ordinarios. La meta es superar el límite de 3 horas de meditación. Cada participante medita sólo en su habitación. Muchos prefieren meditar sentados en la cama, y se puede practicar yoga o acostarse para descansar o dormir un rato durante la meditación.

Requisitos: Se tiene que haber aprendido la Meditación Acem. La meditación regular y diaria es una ventaja, aunque no es un requisito para participar.

Se puede tomar parte durante uno o varios días a los cursos drop-in, según lo que cada uno considere. También se organizan cursos de fin de semana y de una o dos semanas. Todos estos cursos intensivos ofrecen amplias posibilidades: meditaciones largas, un proceso intensificado, orientación e interacción social, en un entorno tranquilo rodeado de naturaleza.

Los cursos intensivos eliminan las capas de estrés cotidiano y algunos aspectos de los temas de la vida no resueltos y, así mismo, deshacen las tensiones musculares.

El trabajo de ajustar la ejecución de la meditación en un proceso más profundo hace que gradualmente se descubran patrones de conducta y emociones que antes permanecían parcialmente ocultos a la conciencia.

Los grupos de orientación con diálogo sobre la meditación nos dan la posibilidad de comentar las experiencias de meditación y desarrollar comprensión y habilidad meditativas. Por la tarde, las charlas sobre diferentes aspectos del proceso meditativo contribuyen a una mejor comprensión para, luego, poder aplicarla a la práctica. Por otra parte, la enseñanza de posturas sencillas de yoga y una comida lacto-vegetariana variada establecen un punto de partida favorable a las meditaciones largas.

Cuando se medita de manera que la persona no se siente como obligada durante tres horas o más, es una indicación de que técnicamente se maneja bien la ejecución, en el contexto de los temas que se están actualizando en ese momento, y que se puede pasar al siguiente nivel (tercer nivel) si se quiere. Las meditaciones de nivel dos llenan “las reservas” durante un tiempo y aportan más energía y flexibilidad. Estos cursos intensivos también estimulan procesos importantes para el desarrollo personal.

Los cursos intensivos ordinarios están abiertos a todos aquellos que han aprendido la Meditación Acem, tanto principiantes como experimentados. También son un buen lugar para retomar la regularidad en la meditación tras una interrupción. En algunos cursos intensivos es posible acudir acompañado de familiares, amigos o colegas que quieran aprender la Meditación Acem.

El programa diario típico de un curso intensivo ordinario: • Meditación larga, 3-4 horas, por la mañana, en la habitación • Orientación en grupo, normalmente 1:30–2 horas • Instrucción sencilla de yoga, 30-60 minutos • Paseo, se recomienda andar diariamente 3 o más kilómetros • Meditación en grupo, 45-60 minutos, por la tarde • Charla vespertina sobre algún tema meditativo • Actividad de interacción social entre los participantes Tercer nivel: más de 5-6 horas (cursos intensivos de profundización) Durante los cursos de profundización, que duran un mínimo de cinco días y normalmente una o dos semanas, se practican meditaciones largas de más de 5-6 horas consecutivas, en habitación individual. El meditador prepara gradualmente su capacidad física y mental con meditaciones largas de duración creciente.

En estos cursos los participantes trabajan la actitud libre con ejercicios estructurados durante varias horas al día, lo que mejora aún más la habilidad de profundización meditativa.

Requisitos: un mínimo de 20 horas, preferiblemente 30 horas o más, de experiencia con meditaciones de segundo nivel. La participación en un curso intensivo de una semana, donde se pasa el límite de 3 horas, sin demasiado esfuerzo suele ser suficiente para acceder al tercer nivel. Los participantes deben meditar diariamente en casa para obtener mayor provecho del curso.

En el tiempo de la meditación los participantes practican ejercicios de actitud libre durante algunas horas al día. La finalidad de los ejercicios es afinar la cualidad de la actitud libre en la repetición del sonido, para poder percibir y procesar mejor los aspectos sutiles de la actividad espontánea y de la psique. Además, se recomienda hacer body feeling (sentir el cuerpo), acostado, en los momentos de dolor físico o malestar durante la meditación.

La participación en cursos de profundización precisa de una motivación y un interés en avanzar con la meditación en el procesamiento de cuestiones existenciales profundas en la mente. Las meditaciones largas durante los cursos de profundización posibilitan un proceso gradual y fascinante desde un punto de partida existencial personal. En los cursos de profundización el tiempo para la interacción social con los demás participantes es limitado.

Aunque no sea un requisito imprescindible, los participantes aprovechan mejor los cursos de profundización si meditan regularmente en la vida diaria.

El programa típico de un curso de profundización, con leves variaciones, es el siguiente: • Meditación larga, 5-10 horas, de las que 1-2 horas son ejercicios de actitud libre, en habitación individual • Orientación de proceso en grupo, 1:30–2 horas • Orientación técnica sobre los ejercicios de actitud libre etc., 30–45 minutos • Sesión sencilla de yoga, 30–60 minutos, a veces 2 sesiones al día • Se sirven solamente dos comidas al día: un desayuno ligero y una cena sencilla por la tarde, no hay almuerzo; se presupone que los participantes reducen un 15-20% su consumo de calorías para que el metabolismo de la digestión no interfiera con la meditación • Seminario, vespertino, 45-60 minutos • Paseos en pareja, “andar y hablar”, normalmente por la tarde. Se debe caminar diariamente un mínimo de 3 kilómetros, preferiblemente 5 kilómetros o más Cuarto nivel: más de 24 horas (cursos avanzados de profundización) Las meditaciones que duran un día y la noche subsiguiente solamente se ejercitan en los cursos avanzados de profundización, en los que se precisa de una amplia experiencia meditativa para participar. Estos cursos se alargan normalmente tres semanas o más, lo que permite disponer del tiempo suficiente para adquirir destrezas para la profundización meditativa. En ellos, las meditaciones de un día y la noche siguiente se alternan con otras meditaciones largas de 5-6 horas o más.

Requisitos: Se necesita un mínimo 300 horas de meditación de tercer nivel para poder participar en los cursos avanzados de profundización. Se debe haber trabajado con todos los ejercicios de actitud libre de nivel tres. Por otra parte, se debe meditar regularmente fuera del curso en la vida diaria. Es importante tener el entrenamiento previo necesario para aprovechar este programa que implica pasar mucho tiempo en soledad en la habitación.

Además de las meditaciones largas y las meditaciones del día y la noche siguiente, el tiempo se utiliza para dialogar sobre los temas de la vida que emergen en la meditación.

Diariamente se hacen paseos en la naturaleza al estilo “andar y hablar”. La actividad social en este tipo de curso se limita mayormente a “andar y hablar”, a los grupos de orientación, los seminarios y las comidas. Por tanto, se dispone de mucho mas tiempo para las meditaciones largas.

Únicamente después de haber realizado algún curso avanzado de profundización, se puede tener en cuenta a aquellos meditadores que quieran aprender otras técnicas meditativas adicionales, que son, en realidad, una continuación de los ejercicios de actitud libre de los cursos de profundización. Estas técnicas adicionales pretenden incrementar la sensibilidad interna hacia las condiciones prefenoménicas de la conciencia. La mayoría de estos ejercicios se practican exclusivamente durante los cursos intensivos de profundización, solo algunos son adecuados para ser practicados en casa. Para adiestrarse, de un modo correcto, en el uso de las técnicas adicionales y de las aperturas que aportan, la regla principal es que se necesita al menos una semana, y a menudo más, para ejercitarse en cada una de ellas.

En los cursos intensivos de varios días se debe evitar las interrupciones por asuntos externos ajenos al curso. Se necesita cierto tiempo, cada vez, para construirse una base interna que posibilite las meditaciones de día-y-noche y una cercanía más profunda a los temas relevantes y fundamentales de la vida. Los cursos avanzados de profundización son, de hecho, una maratón de meditación pero con la diferencia de que no hay competición. Cada uno trabaja con su propio material desde un punto de partida personal y utiliza el tiempo que necesita para levantar los cimientos de un trabajo de profundización continua en sus temas de vida fundamentales, que son significativos para el cuerpo, la mente y la vida cotidiana.

Centros Acem

Acudir a un curso intensivo significa dejar atrás la vida cotidiana por unos días para centrarse en el interior. El Centro Acem debe estar alejado del ruido y de la rutina habitual para que podamos recogernos cuando estamos a solas.

Cuando el centro se ubica en un lugar de la naturaleza, en pleno silencio contribuye a reforzar las corrientes nutritivas subyacentes de las meditaciones largas.

Los centros Acem de Escandinavia se sitúan en hermosos entornos naturales, con una atmósfera beneficiosa para la profundización meditativa. En otras partes del mundo los cursos intensivos Acem se organizan, con preferencia, en lugares con cualidades similares.

Además de en Noruega y Suecia, donde Acem tiene sus centros propios, se organizan regularmente cursos intensivos de meditación en Dinamarca, Alemania, España, Gran Bretaña, Estados Unidos, India y Taiwán, entre otros países.

Halvorsbøle es el Centro Acem Internacional. Es un lugar tranquilo con bellas vistas del lago Randsfjorden, situado a poco más de una hora en coche de Oslo y también, en otra dirección, del aeropuerto de Oslo-Gardermoen.

Acem adquirió el complejo en 2003. Los cursos que se organizan allí tienen precios económicos, si bien los participantes se alojan en habitaciones individuales con baño y ducha. La cocina se ha especializado en una sabrosa dieta lacto-vegetariana, adecuada para las meditaciones largas.

Lundsholm este centro está en Värmland, Suecia, en un entorno rural y tranquilo, en una península del lago Mangen, a unos 25 Km. de la ciudad de Arvika. El nuevo edificio, en estilo tradicional, tiene habitaciones individuales con baño, y las otras casas, entre ellas la casa principal del año 1850, tienen habitaciones individuales confortables.

¿Qué es Acem?

Origen, propósito y organización

Acem es una organización sin ánimo de lucro, dirigida al público general, dedicada a la enseñanza y a la formación, y cuyos miembros son instructores autorizados y cualificados para enseñar Meditación Acem. La organización ofrece al público diversos tipos de cursos de Meditación Acem y también organiza otras actividades, culturales, de estilo de vida, y de comunicación interpersonal, que contribuyen al desarrollo de las actitudes meditativas y a la reflexión sobre la vida. Acem comparte un enfoque de la meditación basado en la experiencia y no en una ideología determinada o en un sistema de creencias. Un objetivo importante de sus actividades es ayudar a la gente a manejar el estrés y a crecer psicológicamente y, de esta manera, mejorar su existencia a partir de sus condicionamientos psicológicos y existenciales. Otro propósito es trabajar para mejorar la comunicación interpersonal e intercultural entre individuos y en la sociedad. Sus actividades tienen una finalidad meditativa y social a nivel nacional e internacional.

Acem es una asociación fundada en 1966 por Are Holen en Oslo, Noruega. Sus eventuales beneficios económicos se utilizan para cumplir los fines idealistas de la organización, entre otros, establecer nuevos centros, la formación interna y la promoción de materiales que transmitan la perspectiva de la Meditación Acem y de los procesos a los que da inicio. Desde su fundación, Acem ha trabajado en desarrollar una comprensión psicológica de la meditación basada en el pensamiento y estilo de vida modernos. Hoy en día, la Meditación Acem se enseña en muchos países: Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania, España, Gran Bretaña, Países Bajos, Estados Unidos, la India y Taiwán, entre otros.

Acem tiene su propia editorial con publicaciones en varios idiomas, diversas revistas y un blog de meditación.

También una escuela de yoga, la Escuela de Yoga Acem, que enfatiza los aspectos meditativos del yoga. Este yoga es adecuado para practicar en la vida diaria y forma parte del programa en la mayoría de los cursos intensivos. El yoga meditativo se describe con detalle en el libro titulado Yoga Meditativo, integración de cuerpo, respiración y mente.

Organización de competencias

Para enseñar Meditación Acem, liderar grupos y llevar la orientación, en Acem se precisa de cualificación, adquirida a lo largo de mucho tiempo de formación interna, práctica de la enseñanza y desarrollo meditativo personal. Llevar a cabo tareas de enseñanza en Acem supone una colaboración no remunerada.

Acem ha establecido, básicamente, tres niveles de competencia en las colaboraciones: moderador, instructor y profesor de meditación. Los moderadores siguen una formación de un año en la que destaca el uso de los principios de la dinámica de grupos en la interacción humana y se enfatiza menos en la formación en psicología de la meditación.

Los moderadores organizan grupos de estudio para aquellos que han seguido el curso de principiantes. Siendo moderador y tras demostrar capacidad social y formal durante un tiempo se puede iniciar la formación de instructor.

Los instructores tienen un entrenamiento más amplio en temas de la psicología de la Meditación Acem. Su formación les capacita para dar cursos de principiantes, dominar aspectos básicos de la orientación y adquirir mayores responsabilidades en las tareas administrativas de la organización. La formación básica para ser instructor dura un mínimo de tres años, computando el tiempo de la formación y práctica de moderador. La formación incluye practicar la enseñanza de grupos, la orientación y supervisión, y la responsabilidad en tareas prácticas de administración propias de la organización.

Los profesores de meditación representan el nivel más alto de competencia en la organización. Han sido instructores un tiempo mínimo de 5 años, generalmente más, para poder ser considerado candidato a profesor de meditación. Previa reunión de los instructores y discusión en grupo de los profesores de meditación, se puede ofrecer a instructores experimentados la posibilidad de unirse a los profesores de meditación, en base a: su actividad organizativa, comprensión de la meditación, capacidad de comunicación, comprensión de los grupos y su propio proceso meditativo. El profesor de meditación tiene la responsabilidad de dar sonidos de meditación individuales y avanzados. Tiene, además, la responsabilidad superior de dar las charlas y orientación en todo tipo de cursos intensivos.

Los profesores de meditación más experimentados son los preceptores. El profesor de meditación tiene que practicar durante años para ser preceptor.

Además de sus obligaciones como profesores de meditación, los preceptores tienen la responsabilidad específica de estimular el desarrollo de la comprensión de la meditación en la organización y en sus sistemas de enseñanza, y transmitirlo a través de diálogo, en forma oral y escrita. Esto lo hacen, principalmente, desde la proximidad a su propio proceso meditativo y al de los demás pero, también, desde su relación con los cambios en la sociedad y los nuevos conocimientos científicos generales. Por último, es tarea de los preceptores manifestar su opinión sobre cuestiones de psicología y pedagogía de la Meditación Acem.

Además de los cursos de meditación y la psicología de grupos, Acem organiza eventos culturales variados.

Ejemplos de ello son las reuniones realizadas con Salman Rushdie, Isaac B. Singer, Andrej Sakharov y el Dalai Lama. En los centros Acem de Noruega se organizan los “Acem Forum” con conferencias y debates.

Acem organiza a veces cursos en colaboración con instituciones públicas y empresas, grandes y pequeñas. La investigación científica realizada en lugares de trabajo en Noruega documenta sus efectos positivos sobre el estrés y la salud, el dolor y el insomnio.

El acceso a la formación incluye una evaluación de la aptitud del solicitante. A través de la formación básica, la enseñanza continuada y la supervisión, gran número de instructores han desarrollado un nivel de competencia en meditación que se equipara a una formación profesional. Finalizada la formación como instructor se puede ser miembro de Acem. Acem International establece los programas de formación, así como los criterios de elección de los profesores de meditación y de los preceptores. Acem International es una unidad organizativa de gestión integrada por profesores de meditación experimentados y organizaciones nacionales que trabajan con la Meditación Acem.